LOS NIÑOS CANTORES DE VIENA
Ayer de sorpresa Alma, la coordinadora de invitados se acercó a mi escritorio y me preguntó ¿quieres ir a ver a los niños cantores de Viena?
Sorprendido por lo imprevisto de la pregunta solamente acerté a asentir...
Son para hoy, me dijo...
Aún así los acepté, y me lancé a ver a los famosos Niños Cantores...
Es un espectáculo muy hermoso, como pocos quedan en esta era electrónica. Creado en el siglo XVII por Maximiliano I para deleitarse en su palacio de verano en Viena, el Coro de Infantes rápidamente ganó el gusto entre la aristocracia europea.
Es decir, en resumen, los Niños Cantores de Viena son un espectáculo originalmente diseñado para emperadores.
Esto supondría que quién pretenda atender a alguno de sus conciertos debería entender eso mínimamente, o ya de perdida, en caso que no sepa los orígenes del coro, por lo menos se da una idea de que uno asiste a un recital de renombre internacional.
El escenario no pudo ser mejor: el Teatro de la Ciudad, que le daba ese aire de viaje en el tiempo de encontrarse en el México de 1850...
Todo iba bien, el coro excelente, al vista impecable hasta que llegaron unos troggloditas...
Tres parejas de yuppies de barrio con aspiraciones condechis o coyoacanenses pasaron brincando las filas de asientos del teatro de la ciudad!!!!
Llegaron platicando de "Luis, que wey que se perdió ya ni modo ya no entró" en voz alta, como si el recital no hubiera comenzado.
No basta con eso, los 6... 3 hombres, 3 mujeres se pusieron a mandarle mensajes de texto al tal Luis para burlarse de él, después se los intercambiaban para leer las respuestas del susodicho.
Después de eso.. uno (el más gordo) decidió que no cabía en el asiento y se sentó en el respaldo de la silla, poniendo sus lindas patitas sobre el respaldo de la fila siguiente...
Se la pasaron así el resto de la función, demostrando que los mexicanos nunca tendremos niveles culturales adecuados... si no respetamos ni un teatro con tanta historia como el Teatro de la Ciudad, ¿como vamos a respetar el resto, que no es ni con mucho tan magnánimo?
Fue una tristeza que un espectáculo de origen destinado al gusto de la realeza haya tenido que ser perlas para los cerdos que carecen del minimo bagaje cultural...
Al final una de las mujeres, la que se la daba de mas culta le preguntó a su snob novio ¿estos chavitos que tipo de música clásica tocan?
Para morir!!!
Saludos y hasta la próxima!!
